Entradas

Saborea Cumbres Mayores

Imagen
I.   De bellota. Ibérico de bellota. Con denominación de  origen protegida "Jabugo". Nuestro pueblo hermano del Parque Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Nosotros le ganamos en altitud, por lo pronto. Los cum breños.  Ellos nos ganan  en habitantes. Tienen a Huelva más cerca. Los jabugueños. Y a Sevilla. En común nuestros orígenes.  Nuestros ancestros. Los dos. Yo Cumbres Mayores, y  Jabugo. Ah, y Cortegana. Trío de ases. Venimos de donde venimos. Hasta aquí  llegaron los leoneses. Y los castellanos. Nos incluyeron en sus cosas. En sus gentilicios y patronímicos. Pero antes. Mucho antes, lo sabemos todos, anduvieron por estos lares los del paleolítico y los del neolítico. En Cueva de la Mora dejaron restos y vestigios. En nuestro Castillo de Sancho IV, los menhires. Los Romeros como Cueva de la Mora, pertenece a Jabugo. De ellos, de los romereños siempre buenos recuerdos. Jamón Jamón. Y El Repilado, Santa Teresa, por ahí empezó lo de la electric...

La Huída

Imagen
Y a de mayor se sentaba en una silla de enea, en el patio, a desgranar las flores de orégano para las ensaladas y, sobre todo, para el aliño de las aceitunas. Ya de mayor, ella,  se miraba al espejo y se veía una extraña. Siempre de negro hasta los pies vestida, no podía engañar al tiempo, tampoco engañarse a sí misma. Cuando se desconcha la pintura de la memoria la mente se ofusca. El corazón se encoge. Triste la mirada. A veces, hosca. De rabia la mirada. De rabia. Y falta la palabra. Sobra la vida. Ya de mayor, ensimismada, fijaba la vista en los geranios y los claveles, las rosas, la hortensia, los jacintos, la petunia, la costilla, los helechos y la pilistra. En el patio. Cansada la vista, agotada por los años, sumida, siempre, desde siempre, en la pena y la tristeza. ¡Qué diferencia! Tanto tiempo atrás, de chica, en un cuenco, con las manos bebía el agua de la fuente; agua de la Magdalena, de la Fuente Nueva. Luego se la echaba por la cara, por el cuello; qué delicia el agua ...

Pasión de Gavilanes

Imagen
N ací en lo alto de esta Sierra, en ella mi vida y mi palabra, mi historia desde el principio de los tiempos. Los primeros matarifes y arrieros. La dehesa. La fábrica. La industria. El ibérico de bellota de pata negra. Donde la iglesia se besa  con el  castillo y las calles se acunan en un abrazo de embrujo. Ensueño. Nunca un amor tan lleno de poesía. Un verso tan bien correspondido. Un poeta preso en la conjura de la rima. Que el perfil de la muralla trae elegancia a mi silueta de milenios. Vieja madre de cal y de tejas. Me verás refinada. Humilde y sencilla. Henchido el corazón. Cumbres Mayores. Cumbres Altas. Cimaltas. Amarillea el otoño. En la escuela el maestro acerca  los niños a la estufa de leña para protegerlos del frío; ateridos, arrugadas las mangas de camisa, las narices coloradas, las manos en los bolsillos, con los libros, el lápiz, el cuaderno. La clase. Tierra de moros y cristianos. En el siglo VIII Abd al Aziz conquista toda nuestra Sierra. En el siglo X ...

Castillo de Sancho IV

Imagen
Lo mío no es un castillo con foso, con puente ni cadenas. Pero sí con torres y murallas para conjurar al portugués. Y al moro. Mi gente lo bautizó con el nombre de Sancho IV que fue su ideólogo como se dice ahora. Porque se le ocurrió la idea de la banda gallega. Que hizo raya como todos sabemos. Mi gente viene de la repoblación de los castellanos leoneses. Pero en realidad es una mezcla de judíos, moros y cristianos. Además de los íberos y los celtas que venían de atrás y también nos dieron estilo y formas de vida. De Judea mi pueblo conserva la habilidad para los negocios, la intuición para el lucro y los beneficios y el sacrosanto juego de las caras al grito de yo barajo. De Arabia la belleza de las mujeres de piel morena y pelo ensortijado, de ojos negros de huries de almizcle, azafrán y ámbar. Nada, casi nada, poco queda de los godos entre mi gente. Puede que algo de los suevos, de los vándalos, de los alanos. No creo que nadie se moleste si reconozco que entre mis vecinos an...

Mágico

Imagen
Mágico , dicen que soy mágico , pero no me lo explico, hasta ahora no se han dado cuenta, no lo han advertido; yo lo he sabido desde siempre. Mago, no soy mago; ilusionismo, juego de cartas, malabarismos, escapismo, pañuelos, cuchillos,  abracadabra. Nada de nada. No va por ahí la cosa. Lo mío no son los juegos de mano. Entonces. Por qué soy mágico. Lo dicen los expertos. Pueblo mágico de España. Aunque los expertos últimamente sabemos que no están de moda. Criterios. Por qué unos pueblos son mágicos y otros no. Cada pueblo tiene su castillo, su iglesia, su convento, su ermita, su patrona, sus ángeles, sus santos y sus demonios. Su puente romano. Su arco mozárabe. Su mártir cristiano. Entonces qué me dices. Te digo que sí. Qué estas cosas cuentan. Pero vamos al grano. Mi castillo es mi castillo. Mi iglesia es mi iglesia. Mi ermita es mi ermita. Cómo. Que no es igual. Qué no todos los castillos son iguales. Ni todas las iglesias. Ni todas las ermitas.  Que la diferencia es pa...

Esta estrella que me alumbra

Imagen
  Esta estrella que me alumbra, este sol que me calienta, esta luz que brilla y resplandece de blanco puro de fachada recién encalada de Corpus. Y primavera. Como las velas al viento de las barcas de Sorolla y sus mujeres de paseo a orillas del mar. Blanco de cal blanca de los caleros de Morón. Siempre mirándome en ellas.  Al alba sus tejados de oro y grana mientras el sol proyecta las sombras que sueñan abrazarlas. El castillo me arrimó a su costado.  Soy Cumbres Mayores. El castillo  se adueñó de mis calles.  Y brotaron burladero de ilusiones. Una plaza de los toros sumergida en mi conciencia de pueblo de capeas y  tradiciones.  Un trenzado de casas que enamoran el paisaje. Retemblor de luces y colores. La Portá, el Altozano, el Solano, el Prado, la Verbena, la Laguna, el Membrillero, la Piedra, Santa Clara, la de Enmedio, los Abades...   Se vistieron de fiesta. Con sabor a besos de noches de verano. Y fantasía de piropos envueltos en el az...

Esta tierra que me alberga

Imagen
Esta tierra que me alberga tiene su encanto y su misterio. A pesar de que hay quienes no lo ven, no lo saben o no lo advierten.  Así es la vida. Los espárragos están ahí a la vista de todos y mientras unos los ven a distancia, otros ni tres en un burro. Con el orégano y los hinojos es más fácil. Y con la jara, la retama, el cantueso, el tomillo, el romero. Como ejemplo no está mal.  No se. Cada uno que piense lo que quiera. Que diga lo que le parezca.  El encanto y el misterio lo tenemos delante de los ojos. A la vuelta de la esquina. Un paisaje de encinas y olivares, de pinos, abetos, eucaliptos, álamos y olmos. Con pastoreo de vacas, ovejas y cabras. Y cómo no, de cerdos a pequeña escala: al aire libre en cercas y vallados; a gran escala:  estabulados en naves y jaulas. Esclavos de la vida y de la producción. No creáis que no me escama un poco. Lo de los purines de miles y miles de guarros como abono de prados y dehesas.  En cualquier caso esto no es más que u...