Inventario 2
Cuando el Arzobispo terminó de leer el informe del sacerdote ecónomo don Francisco de Paula Balaguer y Márquez acerca de la pelotera, el follón y la agarrada del párroco don Joaquín Reyes Méndez con el alcalde, que tenía partido el pueblo por la mitad entre curistas y no rebollistas, frunció el ceño, fijó la vista en los cuadros de Zurbarán y Murillo, de Herrera el Viejo y Juan de Espinal de la pinacoteca, y ya en la biblioteca dispuso su archivo sin más preámbulo. Pasado el salón de palacio por la escalera central el Arzobispo bajó al patio, salió a la plaza Virgen de los Reyes y por la puerta de Palos entró en la Catedral. A su memoria vino el inventario que don Francisco de Paula Balaguer había hecho de nuestra iglesia de San Miguel Arcángel apenas unos meses antes. Ni que decir tiene, por mi parte, que mis monólogos todos a la vez son un mismo, un sólo monólogo. Que soy yo, Cumbres Mayores: mi historia, mis alegrías y mis penas, mis sabores y sinsabores, leye...