Castillo de Sancho IV
Lo mío no es un castillo con foso, con puente ni cadenas. Pero sí con torres y murallas para conjurar al portugués. Y al moro. Mi gente lo bautizó con el nombre de Sancho IV que fue su ideólogo como se dice ahora. Porque se le ocurrió la idea de la banda gallega. Que hizo raya como todos sabemos. Mi gente viene de la repoblación de los castellanos leoneses. Pero en realidad es una mezcla de judíos, moros y cristianos. Además de los íberos y los celtas que venían de atrás y también nos dieron estilo y formas de vida. De Judea mi pueblo conserva la habilidad para los negocios, la intuición para el lucro y los beneficios y el sacrosanto juego de las caras al grito de yo barajo. De Arabia la belleza de las mujeres de piel morena y pelo ensortijado, de ojos negros de huries de almizcle, azafrán y ámbar. Nada, casi nada, poco queda de los godos entre mi gente. Puede que algo de los suevos, de los vándalos, de los alanos. No creo que nadie se moleste si reconozco que entre mis vecinos an...