FIESTA
¡Vaya con cuidado! me dijo cuando ya me iba. ¡Vaya con cuidado!¡Vaya con cuidado! Y le respondí desde la calle levantando mi brazo en señal de despedida. Por la acera, de esquina en esquina, de Fiesta de agosto por la acera de enfrente, sorprendido de mí mismo y de mi gente, embriagado de espectáculos, de felicidad y alegría, de Concursos de Cortadores de jamón, de Carnaval, Senderismo, Capeas, Teatros, de Fito, Melody, éramos dos, el médico de la Seguridad Social y yo; soy Cumbres Mayores, el uno con el otro apoyados en un árbol de la carretera de la estación, él, evidente, más sereno que yo, sin perder la lucidez, amable, me dijo sin perder tampoco su sentido del humor que mis monólogos son brillantes por su técnica, estilo y excelencia... pero, entrados ya en la conversación junto a las casas cerca del paseo y desde la pendiente el teatro de la vida nos llevó a charlar tranquilos de la novela, el cuento, los relatos cortos. ¿Cuénteme? ¿Cuénteme? —Me sentía fel...