Pánico
Escribir por escribir. Para inventarme historias o hacer juego de palabras. Porque escribir es un hábito que nos permite atestiguar el pensamiento además de conocernos a nosotros mismos. Y un cierto desfogue que da salida a cuantas emociones ocultan los secretos de los que cada uno conoce mejor que nadie: los vericuetos de la trama. Y su desenlace. De pronto sabemos algo que no sabíamos antes. De pronto nuestra voz no deja de tener un lado escalofriante. Pero esto no es más que un monólogo. Otro más . Que nadie se llame a engaño. No un libro de historia, sino de muchas historias que vienen y van de una a otra con fechas, datos, información, nombres reales, de personajes de carne y hueso que están en nuestra imaginación. Que forman parte de nuestra conciencia colectiva. Con el aliño de la fantasía y la irrealidad, la emoción y la nostalgia. De pronto la noticia corrió como la pólvora. No sólo habían puesto una bomba, además en la explosión había fallecido el alcalde. Pá...