Las cuatro esquinas

Luego, al caer la tarde

el niño de don Eugenio

con sus amigos de siempre 

juega a las cuatro esquinas, 

abajo, en la calle Enmedio.

Entre risas se revuelven.

Preguntan : Aquí hay candela.

Nooo, responden a Gritos.

Allííí... Corean

Entre risas se divierten.

Aquí hay candela.

Nooo, allí, allí enfrente jumeaaa.

Juego, mentira, engaño.

Cruce de calles.

Miradas.

Complicidad.

En las cuatro esquinas quedamos.

Los niños ya no tan niños.

 Las niñas ya no tan niñas.

En las cuatro esquinas nos vemos.

De la mano por la calle.

Por la carretera.

El paseo.

Las esquinas, ay, las esquinas.

Por las esquinas los besos. 

Luego, al caer la tarde

el niño de don Eugenio

con sus amigos de siempre 

juega a las cuatro esquinas,

abajo, en la calle Enmedio.

El niño de don Eugenio

vive de los recuerdos.

¡Eran tantos los besos!

Cumbres es tantos Cumbres 

como amores y deseos 

del amor que viene y va

las tardes frías de invierno.

Cumbres es tantos Cumbres

como infancias y sueños 

de ecos y de presagios 

enigma de la calle Enmedio.

Adentros de amaneceres,

después la puesta de sol 

destilaba sortilegios.

Romances, ay, los romances

que se esconden tras el juego.

Romances, ay, los romances

que se olvidan con el tiempo.

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