Verbena


Bitácora. En mi particular cuaderno de bitácora me bailan las palabras, son notas que el tiempo recrea en la conciencia de mi gente en fechas  cruciales de mi vida. 

Día del Amparo. Misa y Procesión. Coral y Banda de música. Danza y Tamboril. Novena y Besamanos. Con mayúsculas. Todo con mayúsculas. Por empaparme y empaparos de esencias. 

Verbena. El ponche. Vino blanco, casera, melocotón, azúcar, canela, algún licor, poco, un chorrito. El pinche,  el juego de la navaja y el melón. En el bolsillo las  monedas: la perra gorda, la perra chica. Las tres chicas, el real. Cuatro reales una peseta. Cinco pesetas un duro. Hubo quien le ganó, en aquel tiempo, una tarde cualquiera, once perras gordas a su amigo. Allí por la terraza de la carretera de la estación. Se las ganó en buena lid.  Cuando su padre lo supo, le dijo:

— Baja, lo buscas, y le devuelves las monedas a tu amigo.

— Pero papá, se las he ganado en buena lid. Jugando al pinche. Se las he ganado jugando al pinche.

Lo cuenta la leyenda. Emocionan los recuerdos.  Mientras... las palabras saltan de una página a otra en mi cuaderno de bitácora: Por el Altozano, por la Cruz, va mi gente camino de la ermita de la Virgen del Amparo. (El sol de un verano más caliente de lo habitual no lo impide).

Devoción mariana. Advocación. Advocaciones.  Entrada, del rey Santo, Fernando III, en Sevilla. Noviembre de 1248. Caída de los musulmanes. Las órdenes militares: Santiago, Alcántara, Calatrava; y las religiosas de los franciscanos, carmelitas, dominicos, mercedarios, agustinos, trinitarios, propiciaron la aparición de la especial devoción a la Virgen como Madre de Dios. A punto de mudar de piel. El Cielo. En ese instante.  Se multiplicaron las hermandades, las imágenes. Surgieron los talleres. Escultores. Doradores. Bordadores. En sus múltiples advocaciones una red de devociones marianas. Recorrido oficial. Acompañamiento musical.  Por el Altozano, por la Cruz, van hoy mis hijos camino de la ermita de la Virgen del Amparo. Al hilo de mis pensamientos: María, Madre de Dios, Madre de Misericordia, Vida, Dulzura y Esperanza Nuestra...  (Salve Regina)

Soy Cumbres Mayores. Pero esto no es más que un monólogo conmigo mismo.

JECG

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