Rimas y Leyendas


  • Mitos, cuentos, leyendas; al ritmo de la historia soy, mejor dicho, fui: Ausera... tiempo atrás, un poblado romano de huidos que tras la caída y la  destrucción de Nertóbriga buscaron refugio por los alrededores de una fuente. La  Magdalena. Con asonancias del agua, del huerto y de la ermita. Y rimas de Pregones y Rezos. Un libro. El de la Virgen.  Consonantes de idas y venidas. Por las entretelas de las murallas de la Macarena  se quedó y no vino. Su imagen. Una por otra. Cambio. Y las Niñas. La de los Remedios. La de las Nieves. En la encrucijada de un Museo Diocesano. De un anticuario. Eso dicen mis mayores que de esto saben mucho. Los más viejos del lugar.
  •  El lugar soy yo. Cumbres Mayores. Que juego con las palabras. Mis  monólogos.  El patrimonio es un deber, una vocación, un servicio. "Aquí donde se forjó la riqueza de estas tierras, tras la estela del  verde brillante de su manto". "Alfombra de juncia y de romero, paredes de cal,  Capilla de la Reina de los Cielos". Aquí donde un camino. Un empedrado, es un encargo que cumplir. Pero se acabó el tiempo. Se acabó el presupuesto. Se acabó el dinero. Mas el camino se termina  Por un albañil honrado. Honesto.  Responsable. Que lo pone de su bolsillo.  El dinero. No hay mal que por bien no venga. Milagro. Misterio. Cuestión de fe. Poco después le toca la lotería. Al albañil. Ancla del alma la esperanza. De plata sobredorada. 
  • Encendida por el arte, fintaba sueños. Prepara la paleta y los pinceles. El caballete y los colores. De cabeza le traen los matices del verde del manto. Nerviosa, busca la solución. La expresión del rostro está dándole más problema de lo que había creído La luz que busca solo se da en unos momentos concretos. Pero hay un día especial. Muy especial. Que el sol sale radiante. Y la claridad se impone. Que todo se ve mejor. Mucho mejor. Increíble. Impensable. Nunca, piensa, que pudiera pintar ese cuadro. El Cartel del Lunes de Albillo. Terminado, se retira y retrocede unos pasos. Lo mira con perspectiva, lo repasa con los ojos bien abiertos. Esboza una sonrisa de satisfacción mientras le da vueltas al verde, al negro, al azul. "La Virgen de la Esperanza, la que más Altares tiene; no hay un hijo de Cumbres que en el pecho no la lleve".  
  • Agosto de 1936, tiempo de revueltas, ella, es de Galaroza, está muy preocupada por la suerte de su hijo en el frente. Suenan disparos, asustada se cae al suelo, quiere levantarse, mira a su alrededor, junto a su mano algo brlla: una medalla, la de la Virgen de la Esperanza. Su hijo no corre peligro, lo sabe. Ella con la medalla colgada en su pecho. Siempre. 
  • "Llevando en mis hombros tu imagen morena, conmueves mi alma, apagas mis penas". Al ritmo de Pregones y Rezos. Mitos. Cuentos. Leyendas. Un libro. El de la Virgen de la Esperanza. De Mariló Carranza. Mª Ángeles Martín. Mª Pepa Castaño. Belén Domínguez. Al ritmo de la historia.

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