De las Caras a las Cruces

Por la Cruz del Altozano Pepa Holgado me trae todos los recuerdos. De las Caras a las Cruces. En calles y plazas. En portadas, patios y jardines. Mayo. El mes de la flores. El mes de María. Que bajó de los Cielos. No tan lejos. En Cova de Iría.

Sus palabras, de Pepa Holgado, sus frases.Y hasta su gramática...

 "Cruz de hierro, testigo de amores secretos, de juegos de niños, de canciones y festejos, de emociones  y sentimientos, de amores furtivos y miradas estremecidas... Un bar, una carpintería, una barbería, una tasca con su chimenea y sus paredes amarillas, una tienda, otra tienda, más allá una panadería". 

Su gramática determina el mensaje. Nunca tanto amor, tanta entrega hecha poesía, visto ahora todo con el paso del tiempo. Cuatro generaciones que viven en mí, en mi historia de pueblo de fiestas y tradiciones De cultura.  Esa tienda era un comercio, mucho más que un desavío. Sin horas y sin horarios. Era una tertulia. Un confesionario para mis hijas que se confesaban sus alegrías y sus penas. Y recibían la absolución de su pobreza. Disfrutaban del abrazo sincero. Del consuelo generoso en un hombro amigo. Una rebotica donde se fraguaron muchos proyectos de cariño para mi barrio de la Cruz del Altozano.  Desde el Altozano,  ya sabes, hay quien te mira, te ve, te observa. Y hasta te escribe un libro. Las huellas de una historia, el espacio, el tiempo y el paisaje, las personas que andan por mis encrucijadas y mis caminos. Sus trampas. 

Manuela siempre de negro hasta los pies vestida, como el rey Felipe en cuyo reino no se ponía el sol. Luces y sombras. Caras y Cruces.  Nunca nadie puede ni debe ser perseguido por sus ideas. Ni por sus creencias. Ni por su fe. Personajes de leyenda. Servanda que vendía picón. Resonancias de la badila y del brasero. Resonancias de otros inviernos de frío y mesa camilla. 

Y también entonces por aquí: Quien echaba jeringos. Que en otras partes llaman tejeringos, porras,  calentitos, churros. Nosotros al pan pan. Al vino vino. Y a los jeringos jeringos. No es chauvinismo. Sólo amor propio.  Quien afeitaba la barba de mi vecino del final de la calle. Quien ponía aquellas herraduras onduladas a los caballos por el desgaste de los cascos. Quien reconocía las presas de la matanza por mor de la triquina. Quien mejor hacia la tapa de menudo. Tres eran tres los bares o tabernas.  Quien aserraba la madera para los muebles, puertas y ventanas. Para los bastidores. De pino, haya, roble. Quien a principio de la calle Colón, vendía la  leche, el queso, la miel. Quien abajo, más abajo, vendía el pan de pico, el pan de telera, la torta de chicharrones. 

¡Cuántos recuerdos de mi Cruz del Altozano!  Mayo, el mes de la flores. Mayo, el mes de María.  Palabras. Frases. Oraciones. Cosas de la gramática. Tres eran tres los secretos de Fátima. Los misterios. Las profecías. Tres eran tres: Lucía, Jacinta y Francisco. Solo ellos vieron a la Virgen. Cosas de la fe.

JECG

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