Isidoro
El jamón cumbreño fue siempre de bellota y hasta el nombre grabado en su alma de aroma, pastos y textura fue "Cumbres". "Jamón de Cumbres Mayores". Camino de Huelva, Sevilla, Cádiz más de medio mundo se aseaba con mi nombre y la encina, el alcornoque y el clima de la dehesa por mis plazas y calles perfumaron el universo. Hoy como ayer. Soy yo Cumbres Mayores. A cuesta con mis monologos y al encuentro de mis pensamientos vengo a dar con Isidoro. Isidoro, claro, no es Juan Gómez Márquez, ni Pedro Pablo de Bustos Jaraquemada, ni Diego García Bravo. Isidoro es Isidoro. Su gesta es suya. Distinta. Como es él. Distinto. Sociable. Peculiar. Comunicador. Comunicativo. Sin título, ni grado universitario. Sin licenciatura, ni cátedra. Ni doctorado. Pero decano de la universidad de la vida. Eso sí. Un decanato conseguido a pulso. A sangre y fuego. Como un personaje de novela. Pero real, auténtico, sencillo y natural. Porque apenas salir de la infancia y a repique de la adolescencia dejó los estudios, dejó Cumbres y camino de Cádiz se dio de cara con su futuro, su pasión y su destino. Cada uno es cada uno. Por la calle Montañés, allí en la pensión Barcelona, calle Sagasta, calle Zorrilla, supo arriesgar y jugársela y vérselas de frente con la realidad; con ambición, no exenta de generosidad y sensibilidad social, siempre tras la conquista de una mejor calidad de vida. Después de un tiempo en Pescanova entró como repartidor y vendedor de calle en el almacén de chacinas y coloniales al por mayor de su tío Paco Chaparro, hermano de su madre. En sus adentros guarda una espina que a veces aflora y le duele. En la Peña la Estrella encontró por entonces los mejores amigos. Vuelve a Cumbres y se casa con Marí Carmen, su compañera inseparable de siempre. Fallecido su tío. Fallecido Plácido, también , en cierto modo, su guía, su mentor, se instaló en la calle Sagasta, al cargo como autónomo, del negocio y empleados. Ya es empresario. No es fácil. Tiempos duros. Difíciles. Pero ya ha aprendido a manejar el barco. Isidoro es cadista. Muy cadista. Distinguido. Insignia de Oro/Hijo Adoptivo de Cádiz. Suyo es el Mesón Cumbres Mayores, en la calle Zorrilla, junto a la plaza Mina. "Lo de Cádiz lo mejor del mundo". Dice. Pero Isidoro es muy cumbreño. Ilustre Cumbreño. Suya es la Fábrica de jamones y embutidos de la plaza del Amparo, junto a la ermita de la Virgen. "Lo de Cumbres lo mejor del mundo". Cuenta. Así es. Así se explica. Asociaciones y ONG, el Cádiz Club de fútbol, la Cabalgata de Reyes, el Carnaval... La Virgen de la Esperanza, Nuestra Patrona, el Lunes de Albillo, la danza, los danzantes: el guión, a la derecha los brazos, abajo suave, arriba fuerte; la Subasta, el Corpus, las capeas... ¿Quién da más?¿Hay quién dè más? Se destaca en los medios la sensibilidad social de Isidoro, su solidaridad, ayuda y compromiso con los demás, su sencillez natural, su discreción.
Se destaca en los medios Isidoro, allí por donde pasa.
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